lunes, 10 de mayo de 2010

Capitulo 7 (Parte 2)

Otro punto a tener en cuenta a la hora de elegir y que me parece más que importante (al menos para mí) como para dejarlo a la suerte, son las rimas. Punto peligroso para el buen desarrollo, cuando empiece sus relaciones interpersonales. Si no logran entenderme, acá se los demuestro. Primero es la pregunta de rigor, a la cual respondemos, y obtendremos como resultado lo siguiente:

-HOLA. COMO TE LLAMAS?

-Marcelo.

-AGACHATE Y CONOCELO. JA JA JA.

-Raúl.

-AL QUE SE LA PUSIERON EN UN BAUL. JA JA JA.

-Ernesto.

-POR QUE NO TE AGARRAS DE ESTO? JA JA JA.

Se entiende? Podría seguir dando más ejemplos, pero como no quiero herir a nadie me retiro a tiempo (INSISTO, “por favor si alguien cubre algunas de estas vacantes, no lo tome como una afronta personal” se que pueden tener un significado especial para alguien, y no es mi intención que me malinterpreten).

En una primera tentativa de lista que tenia, la patrona, me di el lujo de rebatirlos a todos, con este eficiente método. Teniendo también otro motivo que paso a explicarlo.

Otra categoría acá, somos los que hacemos determinadas promesas, de las que no podemos ni queremos dejar de cumplirlas. Por ejemplo mi ahijada le debe su nombre a una promesa de la madre, para con la Virgen. En mi caso particular le prometí a mi abuelo (que hoy no está físicamente conmigo, pero sé que nunca me deja solo) mantener alguno de los nombres que componían, el suyo, el de mi padre, o el mío. Como observación les digo que en los nombres de los tres, uno heredó alguno del otro. Por eso, hice este pacto con el “Nono”, para mantener la tradición. Si es varón, el primer nombre de mi hijo es el segundo que llevaba él.

En el caso de la madre, también lo tiene elegido en el caso de ser mujer. También por una promesa. (A mí no termina de convencer, pero todavía tengo tiempo, y en caso contario…Quien anota a la criatura? Je je je).

Creo que 9 meses, son más que suficientes, para lograr una buena elección entre los dos. Ojo, dije entre los dos, porque nunca faltan los invitados, para estas decisiones. Llámense, abuelos, tíos, amigos, internet, libros, y demás recursos, que puedan lograr, esa incongruencia, no requerida para estos casos. (No les miento si les digo que estoy metiendo “presión”, para el nombre de mi futuro sobrino. Pero no soy el único…).

Pero no piensen que estos son los únicos puntos a tener en cuenta…NOOO!!!.

Después de lograr un consenso general con este “primer” punto todavía siguen algunas cosas. Si vos pensabas que lo difícil era tener un hijo, te equivocas, lo difícil, es tener una familia.

Otro de los puntos a tener en cuenta, o mejor dicho a discutir, es la educación. Acá en casa, si. A ver…la madre, es docente, mi suegra, es docente, una de mis cuñadas es docente, la otra profesora, uno de mis cuñados, casi profesor de historia, y el otro estudia Licenciatura en letras. En mi caso, mis hermanas las dos, tienen niveles secundarios excelentes, y niveles terciarios, de la misma categoría.

Quien suscribe…es todo lo contrario!!!

Me destaqué en el preescolar donde fui abanderado y ojo, que de la bandera Argentina. Cómo? Fácil. De chico siempre fui el último de la fila, por una marcada diferencia física, fue entonces que me la dieron por que era el único que aguantaba el peso!!! Debut y despedida. En la primaria tuve mis encuentros con la misma, pero tenía que esperar, que me toque el turno en el registro para izarla. En esa etapa fue lo más cerca que estuve.

Secundaria?

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